¿Qué clase de entrenador eres? Filosofía y método de trabajo

Hola de nuevo a todos. Esta semana vamos a hablar de nuestro punto de vista a la hora de plantear el entrenamiento en voleibol, de nuestra filosofía y metodología de trabajo.Valal (26)Seguro que muchos habréis leído o visto algún vídeo en los que diferentes entrenadores dan su punto de vista sobre cómo se debe plantear una sesión, una determinada fase de la temporada o incluso una temporada completa. En muchos casos, os encontraréis con planteamientos completamente opuestos de cómo es la manera correcta, lo cual puede ocasionar a cualquier entrenador un dilema a la hora de seguir a uno o a otro. En ocasiones, veréis como grandes expertos en este deporte proponen su alternativa y que esta contradice completamente a la de otro de dichos expertos. Pero ¿significa esto que se equivocan? Pues no, todos ellos tienen razón dentro de un contexto y una situación determinada.

La clave, en nuestra opinión, es encontrar una filosofía y una metodología propia en la que creamos. Un método que funcione, por un lado, para nosotros como formadores y, por otro, para nuestro o nuestros equipos. “Copiar” sistemas de trabajo no suele resultar efectivo porque es prácticamente imposible reproducir las condiciones en las que otro entrenador trabaja. Un ejemplo muy frecuente consiste en tratar de imitar a entrenadores de alto nivel cuando nuestro equipo es de formación. ¿Realmente creemos que es posible reproducir un método de trabajo de jugadores profesionales y con Borja (13)mayores recursos en un club de base? En otros casos, hay entrenadores que defienden que todo se debe basar en jugar, como algunos americanos, o en la repetición técnica, como los japoneses.

Pero antes de copiar hay que pensar ¿es posible aplicar estos métodos a mi equipo? Probablemente, en Europa, si le planteamos a un jugador un entrenamiento basado sólamente en la repetición técnica, acabe aburriéndose y dejando el deporte, lo cual no nos interesa. Por otro lado, si hacemos un enfoque más lúdico, pensando sólo en jugar, es posible que nos encontremos que nuestros jugadores cometen ciertos errores técnicos que limitan sus capacidades, lo cual probablemente no sería aceptable si nos encontramos en Asia. El enfoque americano, basado en un aprendizaje de manera autónoma mediante la realización de determinadas tareas que obligan al jugador a “encontrar” por sí mismo la técnica adecuada, no siempre funciona. Quizás si, como en el caso de Estados Unidos, el número de jugadores es alto y la competitividad también muy alta, aquellos deportistas con talento salgan adelante sin problema pero, ¿es esta situación aplicable a nuestro equipo o nuestro club? ¿disponemos de ese número de jugadores o existe esa misma lucha por un objetivo mayor (como son las becas universitarias de EEUU?

En nuestra experiencia como entrenadores en diferentes países del mundo (España, Nueva Zelanda, Bélgica, Guam e Islandia) una de las claves es la capacidad de adaptación al entorno de trabajo. Antes de asumir una nueva metodología, hay que plantearse si tiene sentido en nuestro contexto.
Especialmente cuando cambiamos de club, y ya no digamos de país, es importante entender dónde estamos y con qué tipo de personas vamos a trabajar.
En el caso de que se trate del club o equipo con el que llevamos ya muchos años o toda la vida trabajando y queremos aplicar nuevos métodos de entrenamiento, debemos tener mucha capacidad crítica y comparar las condiciones en las que vamos a aplicar una nueva teoría. Como decimos, las diferencias culturales o a nivel de recursos materiales, económicos o temporales pueden resultar un condicionante muy importante a tener en cuenta.

Valal (20)Por poner un ejemplo sencillo (inventado): Tenemos un equipo de jóvenes entre 15-17 años que entrena dos veces por semana durante 1 hora y media. Un día, viendo un vídeo por internet, encontramos que un equipo de élite japonés, que entrena al menos tres horas diarias en pista, está trabajando combinaciones de ataque. En ese momento, se nos ocurre que nosotros también queremos hacer ese tipo de juego con nuestro equipo porque resulta muy vistoso. La pregunta es: ¿tenemos las condiciones para poder hacer este tipo de trabajo? ¿nuestros jugadores están, a nivel técnico, preparados para este tipo de juego? ¿disponemos de tiempo suficiente de entrenamiento para poder permitirnos dejar de lado un trabajo más básico y centrarnos en algo avanzado? ¿tienen nuestos deportistas las capacidades físicas para jugar este “tipo” de voleibol?
Este ejemplo que, a priori resulta un poco exagerado, es algo más frecuente de lo que nos imaginamos. Por eso, nosotros siempre recomendamos que se haga un análisis crítico previamente a asumir un cambio en el planteamiento de trabajo. Si, tras analizar nuestra situación decidimos que es una buena idea, pues adelante con ella pero, no por el hecho de que alguien (por mucho “nombre” que tenga) trabaje de una manera, significa que eso es lo ideal para nosotros.

Como hablábamos al inicio del post, en esta entrada queremos hablar de la metodología, o más bien la filosofía, que seguimos nosotros y las razones por las que hemos llegado a basarnos en estos principios. Estas son las bases en las que se asienta nuestro trabajo:

  • Aprovechamiento del tiempo: Generamente, salvo en un equipo de máximo nivel, la disponibilidad de tiempo es limitada. Por esta razón, creemos que es importante organizar el entrenamiento de manera que las pausas sean las mínimas necesarias y que el ritmo de la sesión sea lo más alto posible. Aún así, no hay que confundir el aprovechar el tiempo con tratar de hacer de todo en cada entrenamiento.
  • Intensidad y volumen alto: Muy relacionado con el punto anterior, para nosotros es importante que la sesión sea intensa y que el volumen de trabajo sea lo más alto posible. El objetivo es que el ritmo del entrenamiento, salvo excepciones, sea más alto que el de competición.
  • Combinación de técnica y táctica: Aunque la variación del volumen de carga técnica y táctica varía tanto dentro de las diferentes fases de la temporada o de cada periodo concreto (macrociclos, mesocliclos, microciclos…) nosotros siempre incorporamos un componente técnico como parte de cada entrenamiento. Evidentemente, cuanta menos experiencia tengan los deportistas o durante los periodos precompetitivos, la carga técnica será mayor, pero la repetición y corrección técnica siempre forman parte del entrenamiento.
  • Adaptación al entorno: Como ya hemos explicado anteriormente, hay que estar abierto a determinados cambios, siempre y cuando, estos no supongan una pérdida total de nuestra identidad como entrenadores.
  • “Convencer” al equipo: Por muy bueno que sea un entrenador, si su método de trabajo no convence a sus jugadores, difícilmente obtendrá resultados. dsc1022.jpgEs importante crear una buena comunicación con el equipo y ser abierto. Si los deportistas no comparten la filosofía del entrenador, probablemente no lo seguirán y el rendimiento será peor.
  • Componente lúdico: La diversión debe, en nuestra opinión, formar parte del deporte. Si este no resulta divertido, no funciona. Esto no significa, sin embargo, que todo se deba basar en jugar. Debe haber un equilibrio y los deportistas deben notarlo. Si planteamos un entrenamiento más técnico y aburrido, es importante incorporar algún elemento lúdico para “compensar” y mantener la motivación.
  • Innovación y creatividad: Otro de los aspectos que, para nosotros, es fundamental es la innovación. Ser capaz de crear nuevos ejercicios o realizar determinadas modificaciones en los existentes es importante para dar variabilidad al entrenamiento y para mantener al jugador “despierto”. Hay entrenadores que defienden que es mejor basarse en un número no excesivamente elevado de tareas para que los deportistas los aprendan y los realicen rápido sin tener que recurrir a portadauna explicación larga. Sin embargo, en nuestre experiencia, los jugadores que se acostumbran a cambios o variaciones de las tareas, suelen ser más despiertos y acaban aprendiendo rápido a responder. Como anécdota, en nuestro año en NZ, nos planteamos el reto de no repetir ningún ejercicio de entrenamiento durante la temporada (3-4 sesiones de entrenamiento semanales). Al principio del año, costó un poco que los jugadores se adaptaran a tanto cambio pero, al poco tiempo, la respuesta empezó a ser más y más rápida. Al final de temporada, el ritmo del entrenamiento era completamente normal.
  • Plantear retos: Este es el último de nuestros principios como entrenadores. Sobre todo cuando trabajamos ejercicios técnicos o de control de balón, que pueden resultar más tediosos, de vez en cuando, incorporamos una tarea con una relativa dificultad que sólo sean capaces de ejecutar cuando el nivel de concentración, de control técnico y de coordinación son suficientes. Evidentemente, en este caso, debemos buscar retos alcanzables y no imposibles pues, en ese caso, no conseguiremos resultados. Mediante el planteamiento de estos retos, podemos conseguir que un ejercicio técnico se convierta en una competición (ya sea contra otros jugadores o contra uno mismo).Valal (2)

Hoy os hemos desvelado una parte de nuestro método de trabajo y nuestra filosofía de entrenamiento. Al igual que os decíamos al principio, esta metodología, que hemos ido desarrollando durante bastantes años, nos funciona a nosotros, pues es la que hemos construido y adaptado a lo largo del tiempo. A pesar de que hemos trabajado con bastante éxito en diferentes países, siempre hemos tenido que mostrar una actitud abierta al cambio para saber adaptarnos a las diferentes culturas y mentalidades. Tener la mente abierta para seguir aprendiendo y adaptándose es una de las claves del éxito.

Para terminar el post de hoy, os proponemos un reto, que os preguntéis cuál es vuestra filosofía como entrenadores. Estamos seguros de que algunos tendréis la respuesta muy clara, pero seguro que a otros os cuesta contestar. Si queréis seguir creciendo y mejorando, es importante empezar por definiros a vosotros mismos, y eso comienza por establecer vuestros propios principios y  métodos de trabajo.

¡Un saludo a todos y hasta la próxima!

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Defensa y flexibilidad en voleibol (2)

En nuestro último post sobre defensa y flexibilidad, hablábamos sobre la importancia deposicion inicio antebrazos la flexibilidad para lograr adoptar ciertas posturas y realizar determinados movimientos en voleibol que exigen a los músculos y también a las articulaciones altos rangos de amplitud.

También os comentábamos que en próximas entradas os enseñaríamos diferentes ejemplos de cómo desarrollar la flexibilidad a través del entrenamiento. Esta semana, os traemos una serie de ejercicios para lograr este fin. Como mencionábamos anteriormente, en voleibol los jugadores deben asumir posiciones en las que los músculos se elongan notablemente. Para lograr un buen rendimiento deportivo, es necesario que la flexibilidad tanto muscular como la movilidad articular permitan al jugador lograr alcanzar el grado de estiramiento suficiente, pues esto se traducirá en una mayor efectividad y eficiencia en los movimientos.

Si nos centramos en la defensa, como es el caso, nos damos cuenta de que los jugadores deben partir de una posición en la que, especialmente el tren inferior, se encuentran en una postura relativamente comprometida y para la cual la falta de flexibilidad puede dificultar el adoptar una postura correcta.

Evidentemente, el trabajo de flexibilidad de manera independiente, puede resultar importante para compensar determinadas limitaciones en el movimiento. Sin embargo, no siempre resulta posible dedicar un tiempo de manera específica a trabajar esta capacidad física. Por esta razón, podemos servirnos de determinados ejercicios que, durante la sesión de voleibol, nos van a permitir desarrollar este aspecto de forma indirecta.

Hoy os vamos a proponer dos tareas para trabajar en parejas y de forma sencilla utilizando conos pequeños de diferentes colores:

1. Tocar dos conos antes de defender:
Para este primer ejercicio, situamos a un jugador con balón cerca de la red (atacante) y a su compañero (defensor) cerca de la línea de fondo, con un cono a cada lado, no excesivamente cerca del cuerpo. El jugador en red, se lanzará el balón para realizar un golpeo controlado sobre el defensor que, previamente a la defensa, deberá tocar ambos conos con las manos.

2. Tocar un color y defender:
Este segundo ejercicio incorpora un trabajo de velocidad de reacción además del de defensa y flexibilidad. Ahora situamos al jugador con dos o tres conos de colores diferentes (uno a cada lado y, en caso de utilizar un tercero, éste se colocará delante del defensor).
Con los jugadores situados en la misma posición que en el anterior. El atacante, inmediatamente después de lanzar el balón, deberá indicar el color de uno de los conos. El compañero, antes de la defensa, tendrá que tocar el cono correspondiente.

Como podéis ver, los dos ejercicios que os proponemos son bastante sencillos. Sin embargo, el hecho de obligar a los jugadores a tocar los conos colocados en el suelo, condiciona la posición inicial ya que, para poder alcanzarlos, es necesario realizar una flexión de piernas.

Como entrenadores, es importante incidir en que se realice una flexión de rodilla, para evitar que los jugadores se inclinen hacia delante pues, en ese caso, además de realizar una técnica incorrecta, estaremos eliminando el componente del desarrollo de la flexibilidad. 14. common error (3)


Esta es la propuesta que os hacemos esta semana, aunque las posibilidades son muy numerosas y siempre se puede encontrar ejercicios para lograr fines similares. Pronto volveremos con nuevas entradas y nuevas ideas. Hasta entonces, esperamos que disfrutéis de estos ejercicios.

 

Defensa y flexibilildad en voleibol (1)

150756_BONC0181Hola de nuevo, esta semana queremos hablar de la defensa, pero desde una perspectiva un poco diferente: la de la flexibilidad. ¿Y de qué manera vamos a relacionar la flexibilidad y la defensa? Desde el punto de vista de las limitaciones que una mala flexibilidad van a suponer a un jugador a la hora de defender. Sigue leyendo

La comunicación entrenador – jugador (2)

Lo prometido es deuda y volvemos una vez más esta semana para retomar el tema de la comunicación entrenador – jugador.

En el post de la semana pasada hablábamos de determinadas características fundamentales que deben tener los entrenadores para lograr una buena comunicación con sus jugadores. En la entrada de esta semana, vamos a centrarnos en las diferentes situaciones en las que dicha comunicación tiene lugar.
Vamos a hablar de cuatro momentos distintos: durante los entrenamientos, antes del partido, durante el partido y tras el partido.

Durante los entrenamientos:

El tiempo de los entrenamientos es un tiempo que se debe utilizar al máximo posible, ya que no depende de pausas preestablecidas o de una duración determinada, como es el caso del partido. En los entrenamientos las pausas deben utilizarse siempre que sea necesario para ofrecer a los jugadores la información que el entrenador considere relevante.

Al comienzo de cada sesión, se deben exponer los objetivos del entrenamiento de una manera que resulte motivante, sin sobrecargar a los deportistas de información. Asimismo, se pueden detener un ejercicio para realizar determinada corrección, pero tratando de mantener en todo momento la atención y el interés del jugador y sin frenar en exceso el ritmo de entrenamiento, ya que puede ser difícil de recuperar.

En relación con la manera de transmitir información a los jugadores, en ciertos casos, esta debe ser preparada por el entrenador previamente (ya sea la exposición de objetivos del entrenamiento o indicaciones tácticas o técnicas previas). Asimismo, la utilización de diferentes soportes (pizarras, televisión, etc.) pueden servir para asegurar una mejor comprensión.

En el caso de entrenamientos previos a un partido, en las explicaciones se prestará especial atención a los aspectos tácticos del mismo, pues los entrenamientos estarán más orientados hacia el trabajo táctico específico. La información, además, deberá transmitirse a todo el equipo por igual, a excepción de determinadas indicaciones concretas para puestos específicos, como pueden ser los colocadores, centrales, receptores, etc. De todas maneras, no siempre es necesario profundizar en todos estos aspectos hasta la charla prepartido.

Prepartido:
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En la reunión o reuniones prepartido es el momento en el que el entrenador tiene la oportunidad de dar explicaciones más detalladas y de mayor duración. Sin embargo, y este es un aspecto que muchos entrenadores no saben manejar, hay que prestar mucha atención a no sobrecargar a los deportistas con excesiva información.

Las charlas prepartido son los momentos para estudiar el juego del rival y establecer la táctica a seguir. Por ello, debemos conseguir que los jugadores se encuentren en un pico de atención alto. Hay que conocerlos y acostumbrarlos a nuestros métodos de trabajo, y apoyar las charlas con elementos que ayuden a comprender la información que pretendemos exponer (gráficos, vídeos, estadísticas…). Nunca se debe dar nada por sentado y, por ello, es conveniente hacer a los deportistas partícipes de la charla haciéndoles preguntas, pidiéndoles su opinión respecto a algún tema concreto, resolviendo dudas, etc.

Aunque la cantidad de información que se puede obtener por medio de análisis estadísticos y el estudio del rival es practicamente ilimitada, esto no significa que el jugador deba conocerla toda. Es trabajo del entrenador manejar un mayor número de datos y compartir con el deportista aquellos más relevantes para que pueda manejarlos durante el partido. Hay que tener en cuenta que algunos jugadores tienen mayor capacidad para concentrarse que otros o para retener la información, por lo que saturarlos de datos, puede resultar contraproducente. Resulta mucho más efectivo limitar la información aportada a aquellos detalles fundamentales y, en el caso de aquellos jugadores que demandan un mayor número de datos, siempre se les pueden facilitar de manera individual.

Durante los partidos:
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A diferencia de los dos momentos anteriores, el tiempo que el entrenador posee para comunicarse durante el partido es corto. Por ello, la comunicación debe estar basada en palabras clave y comprensibles por los jugadores para un fácil y rápido entendimiento. La utilización de ciertos gestos o señales pactadas con los jugadores también puede servir de ayuda en situaciones concretas, así como apoyarse el elementos gráficos como una tablilla u otros recursos también puede resultar de gran ayuda. En estos momentos, resulta imposible hacer un monólogo sobre un tema o gastar un tiempo muerto o un cambio de set con largas charlas. El partido debe estar preparado previamente y la información debe ser concisa y enfocada a determinados ajustes del juego. Existen diferentes momentos donde la comunicación jugador-entrenador es posible:

  • Tiempos muertos: Los tiempos muertos (30 segundos) o los tiempos técnicos (1 minuto) ofrecen un tiempo muy escaso al entrenador para comunicarse con el equipo. Por esta razón, resulta conveniente que cada entrenador imponga unas rutinas al cuerpo técnico y los jugadores del banquillo para aprovechar estos momentos lo mejor posible. Además, es importante seguir ciertas claves para una mejor comunicación durante estos periodos:
    • Estar preparados aunque el tiempo sea solicitado por el equipo contrario. Para ello es importante que la información esté preparada con antelación, y ayudarse de anotaciones tomadas durante el partido.
    • Pedir el tiempo en el momento en que se descubre una faceta del juego que puede afectar al resultado del partido y que es necesaria modificar.
      Ser concretos y claros. Diversos autores destacan que nunca se deben abordar más de tres aspectos del juego.
    • Será más positivo hablar sobre el equipo contrario que sobre los propios errores. Se pueden dar ejemplos de situaciones de juego rivales y posibles soluciones tácticas.
    • Normalmente la comunicación se dirige al colectivo. Sin embargo, es conveniente en determinados casos dar información individual.
  • Intercambios de campo entre sets: A pesar de que el tiempo que tenemos es mayor, 3 minutos, las charlas en este periodo no deben diferir en demasía de las de los tiempos muertos:
    • Nuevamente será conveniente crear rutinas en el equipo.
    • Centrarse en aspectos positivos, preparando al equipo táctica y emocionalmente para el siguiente set.
    • Facilitar información precisa y centrada en el colectivo, dejando lo individual para determinadas puntualizaciones.
    • Hablar más sobre el equipo contrario que sobre el propio.
    • A diferencia con los tiempos muertos, sabemos cuándo vienen los cambios de sets y por tanto podemos tener cierta información preparada con antelación: estadísticas, direcciones de ataque o saque, etc.
  • Al finalizar las jugadas: Debido a que el reglamento impide que el entrenador se salga de la zona permitida y que los jugadores deben mantener sus posiciones, la comunicación se hace altamente complicada. La comunicación será muy limitada, pero no imposible. Hay que tener en cuenta:
    • Ser selectivos, se pueden dar aspectos claves de manera individual.
    • Aportar la información en los parones, cuidando no influir en la concentración de los jugadores.
    • Palabras o señas acordadas con anterioridad pueden ayudar a la comunicación. Igualmente las pizarras pueden ayudar a ciertos aspectos como la dirección del saque.
  • Sustituciones: Debido a que los jugadores en el banquillo se encuentran cercanos al entrenador puede existir una comunicación constante antes de su entrada al campo o en la salida del mismo. La información suele ser individual y táctica: información sobre el bloqueo, dirección del saque o ataque, etc.

Conclusiones tras un partido:
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Las charlas postpartidos son tan importantes como las charlas de preparación del mismo. En ellas debemos analizar lo ocurrido durante el encuentro, por ello los entrenadores deben darse un tiempo de reflexión antes de reunirse con sus jugadores y sacar conclusiones. En la mayoria de los casos, resulta contraproducente llevarla a cabo inmediatamente tras la finalización del encuentro, ya que los datos aportados serán mucho menos precisos que los que se pueden ofrecer tras la visualización y análisis posterior del encuentro. Asimismo, tanto jugadores como entrenador estarán en un estado de fatiga y estrés, lo que puede limitar su objetividad a la hora de interpretar los resultados. Por esta razón, resulta más conveniente esperar a hacer una correcta interpretación de lo sucedido.

Estas charlas pueden realizarse bien en grupo o bien de manera individual según los aspectos a tratar. Ante ciertos temas estadísticos muy específicos relacionados con la labor de jugadores especialistas no es necesario hacer partícipe a la totalidad del grupo. Nuevamente nos puede ser de gran ayuda diferentes materiales que fundamenten nuestras palabras, no ser excesivamente agresivo si es que no hemos conseguido los resultados esperados e intentar concluir la charla con los aspectos positivos de nuestro juego. Durante la comunicación, el entrenador debe estar abierto a las opiniones de jugadores o compañeros del cuerpo técnico (entrenador asistente, estadístico, preparador físico, etc).

Es importante trabajar en la corrección en todo momento, pero a la vez debemos tener cuidado con las formas y el sobrecargar al jugador. Una información excesiva puede llegar a bloquear al deportista, llevarlos a estados de frustración y, finalmente, crear mal ambiente en el equipo.
En determinados momentos puede ser conveniente no incidir en el tema durante el entrenamiento o partido y esperar a que acabe el mismo o al día siguiente para seguir trabajando sobre el aspecto a mejorar. En este tipo de casos puede servir de ayuda el uso de material que apoye nuestra opinión como puedan ser fotos, videos o estadísticas.
Igualmente el entrenador debe estar abierto a la crítica y analizar sus actuaciones durante el día a día con los jugadores. Estudiar los trabajos de otros entrenadores y dialogar con diferentes personas fuera de nuestro entorno actual ayudan al entrenador a realizar un aprendizaje continuo necesario para nuestra mejora.


Y por nuestra parte, terminamos este breve análisis de la comunicación entre entrenador y jugador. Esperamos que os haya resultado interesante. Pronto volveremos con nuevas entradas sobre entrenamiento.

 

La comunicación entrenador – jugador (1)

Valal y Borja 2

Tras un parón de varios meses, volvemos de nuevo a la carga en voley por el mundo. Ya estamos de regreso con nuevas ideas sobre posts, entrenamientos y ejercicios que esperamos que os gusten.

En esta primera semana tras las vacaciones y ahora que estamos en el comienzo de las pretemporadas en Europa, llegamos con una entrada en la que queremos hablar sobre un aspecto que condiciona notablemente el funcionamiento del equipo y que, probablemente, sea uno de los más complejos de desarrollar y optimizar, pero que resulta fundamental tanto en el entrenamiento como en la competición: la comunicación entrenador – jugador. Sigue leyendo

Presentación de nuestro libro junto al presidente de la RFEVB

Hola a todos,

Como sabéis, estamos en un descanso por vacaciones. Sin embargo, no queríamos desaprovechar la oportunidad de compartir con vosotros la noticia de laSin título presentación de nuestro libro en compañía del presidente de la Real Federación Española de Voleibol y junto a un gran público, los alumnos del curso Internacional de entrenadores de voley playa.

La pasada semana, en el centro de alto rendimiento de voley playa de la ciudad de Lorca, asistimos como alumnos a dicho curso, para compartir experiencias e ideas con compañeros de diferentes países como Chile, Italia, Argentina, Portugal o España, pero además, nos brindaron la posibilidad de poder presentar oficialmente en España nuestro libro “Voley playa. Técnica y ejercicios” en un entorno ideal para la práctica de este deporte, y rodeados de un gran grupo de deportistas y entrenadores de esta modalidad.

Nuevamente una gran experiencia formativa además de un lujo para nosotros como autores.

 

 

A pesar de este parón vacacional, pronto volveremos con nuevos contenidos en nuestro blog. ! Nos vemos pronto!

Aclimatación previa a la competición en voley playa. Nuestra experiencia en los Games of the Small States of Europe

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Hola de nuevo a todos. Esta semana hacemos una breve entrada para contaros nuestra experiencia en San Marino, en los Juegos de los Pequeños Estados de Europa, donde competimos con la selección islandesa masculina y femenina de voley playa.

Pero además de hablar de nuestra participación en este evento, os hablaremos de un aspecto fundamental en la competición en voley playa: la aclimatación.

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