Hoy toca cerrar una etapa muy especial de nuestras vidas. Después de 11 años en Islandia, llega el momento de despedirnos del trabajo con la federación que nos ha dado muchísimo, tanto dentro como fuera de la pista.
Nuestra historia con la federación islandesa comenzó en verano de 2015 con los campamentos de verano, pero fue con la primera clasificación para el Campeonato de Europa sub-16 en Dinamarca donde realmente empezamos nuestro proyecto con las selecciones. Desde entonces, han sido años de trabajo, retos, viajes, aprendizaje y, sobre todo, de muchas experiencias que siempre llevaré conmigo.

Las selecciones nacionales de voleibol sala han sido una parte fundamental de este camino. Desde aquella primera experiencia internacional hasta culminar el recorrido con el Campeonato de Europa sub-18 de 2026 en Italia, hemos tenido la oportunidad de participar en 138 partidos internacionales: 64 con las selecciones absolutas y 74 con las categorías de formación, enfrentándonos a equipos de 36 países diferentes.

Clasificaciones para Campeonatos de Europa, European League, GSSE, SCA, NEVZA y, finalmente, una fase final de un Campeonato de Europa. Pero, más allá de los números y las competiciones, me quedo con las personas, las horas interminables en pabellones, aeropuertos y autobuses, los desafíos de representar internacionalmente a un país pequeño y, especialmente, la satisfacción de ver cómo muchos jóvenes jugadores crecían y daban el salto desde las categorías inferiores hasta las selecciones absolutas.
El vóley playa también ha sido una parte muy importante de esta aventura.
Todo comenzó en 2017, durante los Juegos de los Pequeños Estados de Europa en San Marino. Después de un parón, conseguimos hacer crecer el proyecto hasta convertirlo en una parte real del programa de las selecciones nacionales islandesas.

Equipos absolutos, sub-18 y sub-20 comenzaron a competir internacionalmente en GSSE, NEVZA y SCA, hasta alcanzar en 2026 los Campeonatos de Europa sub-18 y sub-20.
No siempre fue fácil. Aeropuertos, arena, viento, lluvia, frío y jornadas interminables formaron parte de la experiencia. Pero siempre tuvimos un objetivo claro: ofrecer a los jugadores islandeses la oportunidad de desarrollarse y competir internacionalmente, independientemente de las condiciones.
También queremos recordar los campamentos que daban comienzo a cada temporada. Durante estos 11 años, de una forma u otra, siempre hemos estado involucrados en esta actividad, que fue precisamente uno de nuestros primeros compromisos con la federación y que también fue uno de los últimos. Fines de semana intensos, mucho trabajo y, por supuesto, grandes momentos compartidos.
Si algo tengo claro después de estos 11 años es cuánto hemos aprendido.
Islandia nos ha permitido crecer enormemente como entrenadores y como profesionales. Hemos aprendido a trabajar en contextos diferentes, a adaptarnos a las circunstancias, a encontrar soluciones cuando los recursos o las condiciones no eran siempre los ideales y a entender todavía mejor la importancia de construir proyectos a largo plazo.
Nos llevamos muchísimas experiencias, conocimientos, amistades y recuerdos. Pero, sobre todo, nos llevamos el agradecimiento por haber tenido la oportunidad de formar parte de un proyecto en el que hemos podido aportar nuestro granito de arena y crecer junto a tantas personas.
Gracias a todos los jugadores, entrenadores, miembros de los cuerpos técnicos y personas de la federación que han formado parte de este camino. Cada uno ha contribuido, de una manera u otra, a que estos años hayan sido tan especiales.
Takk fyrir allt, Iceland. ❤️
Y ahora toca mirar hacia delante.
Comienza una nueva etapa, un nuevo país y un nuevo desafío. Tengo la enorme ilusión de incorporarme a Goa Guardians, en India, y formar parte de un gran proyecto, ambicioso y motivante, con muchas ganas de seguir aprendiendo, aportando y ayudando a desarrollar el voleibol.
Una nueva cultura, nuevos jugadores, nuevos retos y muchísimas cosas por descubrir.
Porque, al final, eso es lo que hace tan especial este deporte: las personas que conoces, los lugares a los que te lleva y todo lo que te enseña por el camino.
Gracias, Islandia. ¡Hola, India! 🇮🇸🏐🇮🇳