¿Alguna vez os ha ocurrido que tras una defensa dos jugadores se quedan mirando y al final el balón cae sin que ninguno lo toque, o que el equipo contrario nos manda un balón fácil y nadie acude a recibir este primer toque, o incluso que el colocador indica una jugada y envía el balón a un compañero que finalmente no acude atacar?
Estas situaciones, y otras muchas similares, si se dan de manera habitual en un equipo, indican un problema de comunicación entre los jugadores. Sigue leyendo
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intentaremos evolucionar la idea sobre la que hablábamos, añadiendo otros aspectos: mejora del tiempo de reacción y la capacidad de atención.